sábado, 4 de julio de 2009

Hua Hu Ching (VI)

6
- El Tao hace surgir todas las formas, pero él mismo no tiene forma.
- Si intentas representar su imagen en tu mente, lo perderás.
- Es como clavar una mariposa con un alfiler: se capta la forma, pero se pierde el vuelo.
- ¿Por qué no contentarse simplemente con vivirlo?

Hua Hu Ching (V)

5
- ¿Piensas que el universo está agitado?
- Ve al desierto por la noche y contempla las estrellas.
- Esta práctica deberá dar respuesta a la pregunta. La persona superior dispone su mente como el universo dispone las estrellas en el cielo. Conectando su mente con el origen sutil, la calma.
- Una vez calmada, ésta se expande de manera natural y, al final, su mente se vuelve tan vasta inconmensurable como el cielo nocturno.

Hua Hu Ching (IV)

4
- Cualquier salida del Tao contamina el espíritu. La cólera es una salida, la resistencia es una salida, el ensimismamiento en uno mismo es una salida.
- A lo largo de muchas vidas el fardo de las contaminaciones puede hacerse grande.
- Sólo hay una manera de purificarse de estas contaminaciones, y consiste en practicar la virtud. ¿Qué se quiere decir con esto?
- Practicar la virtud es ofrecer desinteresadamente ayuda a los demás, dar sin limitación alguna el propio tiempo, capacidades y posesiones, en cualquier ocasión y lugar en que se necesiten, sin prejuicio alguno relativo a la necesidad de la persona que los necesita.
- Si tu disponibilidad a dar felicidad es limitada, también lo será tu disponibilidad a recibirla.
- Este es el sutil proceder del Tao.

Hua Hu Ching (III)

3
- Quienes desean encarnar el Tao han de aceptarlo todo.
- Aceptarlo todo significa en primer lugar no tener cólera ni resistencia hacia ninguna idea o cosa, viva o muerta, con forma o sin forma.
- La aceptación es la verdadera esencia del Tao. Aceptarlo todo también significa apartarse de cualquier concepto de separación: hombre y mujer, yo y otro, vida y muerte.
- La división es contraria a la naturaleza del Tao. Renunciando al antagonismo y a la separación se entra en la unidad armoniosa de todas las cosas.